ARCÁNGEL MIGUEL ATRAVESANDO AL DRAGÓN

Casi en línea con la puerta de entrada se abre una hornacina de fondo plano cerrada en la parte superior por un arco de medio punto y perfil superior sobreelevado, sostenido por semicolumnas con capitel truncado y cojín en forma de «libro».
Este nicho, excavado en la roca y situado en una posición privilegiada, alberga la pintura del Arcángel Miguel, protector de la cueva.
A los lados hay asientos tallados en la roca.
El arco está decorado con una decoración de flores rojas sobre fondo amarillo, rodeadas por un gran marco rojo entre dos más pequeños de color blanco.
El nicho conserva restos de una pintura, de una sola capa, muy deteriorada, rodeada de una banda roja, blanca y negra.
Es posible reconocer la imagen del Arcángel Miguel en posición frontal, con las alas abiertas, el globo en su mano izquierda y en su mano derecha la lanza atravesando la boca del dragón.
De la cabeza, que se ha perdido casi en su totalidad, sólo quedan la parte derecha del halo, realizado con compás, y restos del cabello.
El brazo izquierdo está levantado, la mano sostiene una lanza que está clavada verticalmente en la boca del dragón con cabeza de perro y cuerpo de serpiente.
El nicho fue excavado deliberadamente con cuidado para albergar la pintura del Arcángel Miguel, protector de la cueva, y situado en una posición privilegiada para los peregrinos.
La iconografía del Arcángel Miguel en postura central atravesando al dragón está esculpida en un pequeño panel incorporado a las paredes de la iglesia-rupestre del santuario de San Michele Arcangelo en Monte Sant’Angelo, datada a finales del siglo XI – principios del XII, y constituye un modelo que con muy pocas variaciones continúa hasta el siglo XIII – primera mitad del XIV.

Tablas

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